Ejercitar para el cuerpo y alma

Hacer ejercicio siempre es algo que nos beneficia, no sólo a nivel físico, sino emocional. Muchas personas dudan del poder curativo que tiene el ejercicio, pero los resultados para quienes lo practican, son innegables.

Los diferentes tipos de ejercicio, determinarán qué partes del cuerpo se trabajan y de qué manera apaciguamos la mente.

El cardio, por ejemplo, a muchas personas les sirve como una especie de terapia en la que pueden trabajar sus enojos, frustraciones y angustias al mismo tiempo que pierden peso, pues el carácter repetitivo de dicha actividad, permite que la mente vaya en círculos analizando una situación hasta darle una solución.

Por otro lado, ejercicios como el box, ayudan a que la gente se relaje, canse el cuerpo y por lo tanto la mente, es ideal para quienes tienen problemas para dormir o para concentrarse bien por exceso de actividad mental.

El yoga, por otro lado, ayuda a que las personas reduzcan sus niveles de estrés, su ritmo de vida y ansiedad, ya que mediante las poses o “asanas” la mente crea una resistencia, permitiendo que los pensamientos fluyan de acuerdo a la relevancia de los mismos, evitando un “tráfico” de emociones que en ocasiones no nos permite avanzar.

El ejercicio en todas sus presentaciones nos ayuda a ser personas mejores.

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