La Ambulancia

Hace unos días me encontré en una clínica principalmente dedicada a las pruebas de antígeno prostático aunque tiene también muchas otras especialidades como cualquier hospital o clínica. En mi caso fui a hacerme unos estudios de los ojos debido a que aparentemente, para mi desgracia,  necesito anteojos. Aunque esto es algo que me molesta, en parte por un grado importante probablemente de vanidad,  es algo minúsculo en comparación con lo que muchas personas en ese hospital padecen. Siempre uno debe de recordar el estar agradecido con la vida por la salud que se tiene.

Al salir de la clínica, vi en un pequeño parque del hospital,  una exposición de las ambulancias y un homenaje a las mismas, exponiendo su historia y su evolución para llegar a ser los hospitales ambulantes que son hoy en día. Debo decir que es realmente impresionante el poder ver lo primitivas que solían ser estos carros salvadores de vidas, mismos que en su momento eran también consideradas como lo son hoy en día.  Las ambulancias tienen su nombre derivado del adjetivo ambulante que significa un oficio móvil fácilmente desplazable de punto A al punto B.

En la antigüedad, era simplemente impensable el tener servicios médicos adecuados de modo móvil. Sorprendentemente, viviendo en un mundo regido por la guerra como en el que siempre hemos vivido,  me resulta algo sorprendentes a la cultura medica móvil no se la haya ocurrido a grandes civilizaciones móviles y ecuestres como lo eran los Egipcios, Griegos y Romanos caracterizados por su utilización de carrosas y carretas tanto en el ámbito privado como en el militar,  a mi punto de vista,  el origen verdadero las ambulancias debe de estar ahí o con los Persas, sin embargo no hay evidencia alguna.

Las ambulancias en realidad comenzaron en España cuando los ejércitos de los reyes católicos peleaban contra los moros en Granda.  Ahí,  cuando los caballeros caían heridos o inclusive los hidalgos,  los carros que transportaban a una nueva invención llamada cañón, les recogía y les llevaba al palacio real donde había un hospital instalado por la corona y operados por frailes y monjes voluntarios para atender a los heridos quienes peleaban para expulsar a los infieles de la península. Este movimiento logístico les hizo de maravilla y pronto la voz se corrió por toda la cristiandad sobre los médicos ambulantes.

Sin embargo,  no fue hasta el siglo 19 cuando las ambulancias, siendo carretas tiradas por caballos especiales, cuando se hizo de la ambulancia un servicio para los civiles ya que previo a eso, los servicios de médicos ambulantes eran exclusivos para el uso de los mismos en el campo de batalla.  Asimismo, estos carros tenían que convertirse en trineos grandes durante los meses de nieve.

No fue hasta los años de la post guerra cuando las ambulancias adquirieron sus sirenas para operar como hoy en día.

Una evolución interesante.