Enamorarte por Facebook es muy fácil

En los tiempos modernos ha crecido la tendencias de parejas que se conocen a través de redes sociales y comienzan una relación a distancia, hablan o se escriben todo el tiempo y creen que conocieron al amor de sus vidas, incluso se llegan a decir un te amo. ¿Esto es posible? La realidad es que sí; sin embargo, no será real hasta que ambas partes decidan encontrarse y conocerse, ahí sabrán si son verdaderos los sentimientos que se han dicho por el tiempo que lleven conviviendo. Es una jugada que les puede dar la mayor de las felicidades o que podría destruir su castillo de ensueño.

Es muy fácil enamorarse a través de las redes sociales porque la distancia y la falta de convivencia física lo hace todo más fácil. Comencemos porque todos, sin excepción, somos diferentes hablando cara a cara que cuando lo hacemos a través del teléfono celular, pues el estar cubiertos de la otra persona por una pantalla nos da la confianza y el valor de decir cosas que quizá estando frente a frente no nos atreveríamos. Quizá tu personalidad sea la misma, pero siempre habrá algo que podemos decir a través de WhatsApp, mensaje o Facebook y no en persona.

Déjame contarte una historia que muy pocos conocen. Hace un par de años me encontraba en una situación en la que me sentía solo debido a los constantes rechazos por parte de las mujeres que me gustaban y por las rupturas que había tenido, por lo que una compañera de la universidad me presentó una amiga, pero no lo hizo en una fiesta, sino que me pasó su cuenta de Facebook. Me dijo que teníamos muchas cosas en común, así que la agregué y le envié un saludo en cuanto aceptó mi solicitud de amistad. Desde ese momento hablábamos día y noche hasta quedarnos dormidos, incluso llegaba a una de las oficinas virtuales de una empresa en la que era becario y de ahí le seguía mandando mensajes, nos llevábamos increíblemente bien. Veía sus fotos y algo no terminaba de gustarme, no tenía algo que me atrajera, pero su personalidad me había cautivado.

Generalmente este tipo de relaciones se da cuando las personas viven en lugares diferentes, pero en nuestro caso ambos éramos de la Ciudad de México. Así que después de tres semanas la invité a salir, pero por cuestiones de ella y algunas mías, la cita se pospuso y se pospuso, al grado de que algo pasó y ella empezó a poner pretextos para no conocernos en persona, y cada que mencionaba el tema ella se molestaba, de lo contrario actuaba de lo más normal y amorosa. Yo sentía que la amaba, pero era necesario conocerla para saber la verdad, y lo sabía. Pero eso nunca pasó.

Como si hubiéramos sido novios de verdad yo me sentí traicionado, como si hubieran jugado conmigo y me hicieran perder el tiempo, pero yo decidí estar ahí, soportar cada uno de los pretextos que me daba para no vernos cara a cara. Al final todo terminó de la peor de las formas, yo la borré de todas las redes sociales donde la tenía, su teléfono y le dije que no quería saber nada de ella. Supongo que fue lo correcto, más no la forma en que lo hice, pero de seguir ahí no hubiéramos llegado más allá de una relación por internet.