El Canciller

Hace unos días estaba navegando en nuestro velero a través de la costa donde se encuentran los hoteles en Veracruz más viejos y por donde pasan muchas embarcaciones que provienen de muchos lugares del mundo quienes tienen comercio en otros mares, particularmente en el caribe y aquellos quienes van en camino hacia el Canal de Panamá. Como se podrán imaginar, este bosque de embarcaciones esta compuestos de barcos sumamente distintos que van desde veleros como el mío hasta buques de carga algo que hace todo un espectáculo, particularmente a medio día, aunque lo es mas en mar abierto.

Al estar navegando por estas aguas y entre los buques  vi una embarcación que me llamo mucho la atención. Se trataba de buque de dimensiones mayores de color blanco polar llamado Bismark. El buque blanco tenia una figura del legendario canciller alemán quien logro nada menos y nada mas que la unificación alemana. La figura de este personaje aunque muy importante en la historia europea, no es muy conocida en las tierras americanas, algo que es muy extraño – particularmente en el caso mexicano, ya que este canciller es responsable en gran medida de la libertad de México.

Esta es una historia que muchos mexicanos no conocen debido en gran medida a que los maestros de historia mexicanos a nivel preparatoria son muy pero muy malos y lo único que conocen son los libros de la SEP que son libros que ni siquiera deben mencionarse. Sin embargo los maestros de historia mexicanos a nivel licenciatura; maestría y doctorado son de un nivel extraordinario, lo que me causa mucha curiosidad el saber el porque muchos de los estudiantes de historia mexicanos no saben la importancia que tuvo Otto Von Bismarck en la ultima vez que la soberanía mexicana se encontró en graves problemas.

La ultima vez que la soberanía mexicana estuvo en problemas o mas bien que callo a manos de un poder extranjero fue en el durante casi toda la sexta década del siglo 19 cuando el ejercito francés de Napoleón III  invadió tierras mexicanas y tomo la capital de nuestro país después de un año y medio de lucha intensa, debido en gran medida –el tiempo largo- a la batalla de Puebla donde el general Ignacio Zaragoza estuvo el avance galo en Puebla aquel 5 de mayo.

Sin embargo, contrario a lo que muchas personas piensan, la batalla de Puebla  no fue la derrota final de los franceses sino un tropezón ya que unos meses después los franceses reasumieron su ofensiva desplazada desde Veracruz y regresaron por su mismo camino a tomar Puebla que cayo tras una corta lucha gracias en gran medida a la muerte de Zaragoza poco tiempo antes. Después de la captura de Puebla  los franceses tomaron la capital del país y se hubieran quedado aquí de no haber sido por la amenaza de Bismark que termino eventualmente en una guerra entre Prusia y Francia.

Fue por esta razón que los franceses se fueron de México