Analogía Hipotética

Hace unos días estaba viendo el procedimiento y funcionamiento de unas nuevas máquinas de empaque y me di cuenta lo rápido que un objeto puede cambiar de su modo original a ser un empaque, donde por supuesto pierde todo tipo de forma y función para la cual fueron fabricados, una forma que eventualmente regresara a lo largo con su función  al tan solo llegar a su destino. Al ver esto, pensé en el caso hipotético de que es lo que sucedería si aquel objeto pudiera razonar, que es lo que pensaría al ser empacado.

En primer lugar yo creo que el objeto pensaría que lo que le esta sucediendo es una injusticia mayor al tener que despedirse de sus alrededores, ir a un lugar extraño para ser envuelto en un material duro y flexible parecido a una telaraña hecha a la perfección, como muchas que han de haber visto a lo largo de su existencia como objetos colocados en algún lugar de algún hogar, oficina, tienda o cualquiera que fuera su lugar de origen donde las esquinas casi invariablemente dan pie a la telaraña de alguna habilidosa araña tejedora.

Tomando en cuenta que el objeto no supiera que esta siendo transportado para ser liberado de nuevo y que regresara a su forma y función original, podría ser que aquel objeto, viviendo en el presente solamente, estaría  seguro que función para lo que fue creado habría acabado de manera injusta, tan solo para terminar como las moscas con las que se encuentran inmersas en una telaraña. Asimismo, si es que el objeto tuviera conciencia de sus alrededores – que en este caso hipotético si lo tendría- pensaría que aquello que rige la realidad le ha jugado un truco que no merecía puesto que todos los objetos a su alrededor se encuentran donde estaban.

Un objeto de esta naturaleza hipotética pienso que debido a su naturaleza mecánica no podría pensar o formular la posibilidad de la existencia de un futuro puesto a que solo creería en el presente por falta de ejemplos del hecho que todo pasado tuvo un presente y que el presente de ese pasado tuvo un futuro. Sin la existencia de un futuro, la conclusión de que su condición de empaque sea una meramente transitoria jamás le podría venir a los centros de sus razonamientos.

Al tomar este ejemplo entendí que en el caso de los seres humanos, el vivir solo en el presente, pese a ser un consejo frecuente, no siempre es lo mejor ya que el presente no es permanente ni eterno puesto a que esta sujeto a la extraña fuerza del tiempo cuyas formas y modos siguen siendo un misterio es esta maquina del universo. Creo que si nuestro objeto hipotético hubiera entendido que su captura en plásticos era una transitoria  probablemente jamás hubiera sentido ningún sentido de frustración o desesperación. Algo aprendí de esta analogía hipotética.